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Feo pero importante: el cocodrilo siamés

cocodrilo siamesPara muchos seres humanos, los cocodrilos no son animales muy atractivos. Son de sangre fría, viciosos y simplemente feos. Sin embargo, desde una perspectiva ecológica, los cocodrilos son un grupo importante, ya que constituyen una especie clave para su ecosistema. Al ser un gran depredador, que ayuda a mantener a raya a otros competidores, el cocodrilo permite un aumento de la biodiversidad. Es decir, su presencia permite que otras especies puedan sobrevivir. Un ejemplo de ello es el cocodrilo siamés o Crocodylus siamensis, que habita en el sudeste de Asia.

El cocodrilo siamés es un cocodrilo de agua dulce de tamaño mediano, con machos y hembras que miden generalmente entre 2.5 y 3.5m. Los cocodrilos adultos tienen una preferencia por alimentarse con peces, aunque su dieta es amplia e incluye a otros reptiles, aves e incluso carroña. Durante la estación húmeda, se esconden en los depósitos del río, mientras que las estaciones secas son los períodos de anidación, donde las hembras ponen sus huevos en montículos que construyeron a partir de la vegetación. Después de 75 días de incubación, las crías emergen y son llevadas hasta el agua por sus madres.


Con un estimado de menos de 1 000 individuos existentes en la naturaleza, el cocodrilo siamés está clasificado como en peligro crítico. Históricamente, estas criaturas fueron ampliamente distribuidas en muchas partes del sudeste de Asia, como Camboya, Laos, Tailandia, Vietnam, Indonesia y posiblemente en Malasia, pero debido a la sobre recolección y la caza furtiva en la década de 1950, hoy sólo existen poblaciones en Indonesia, Laos y Camboya, en su mayoría pequeñas y fragmentadas. Irónicamente, la mayoría de los cocodrilos siameses hoy se encuentran en granjas de cocodrilos que se dedican al comercio de su piel y otras partes del cuerpo.

La mayor amenaza para los cocodrilos siameses, al igual que para las otras 22 especies de cocodrilos en el mundo, es el comercio de su piel, el cual tiene un sistema de ventas internacionales por valor de más de $ 200 millones anuales. La gran demanda de productos de moda de piel de cocodrilo ha alimentado la caza furtiva ilegal de cocodrilos silvestres y la recolección de huevos para abastecer las granjas de cría, que luego venden las pieles legalmente.

Aparte de ser cazados por su piel, estos cocodrilos también son asesinados por su carne exótica y considerada un manjar, así como para la medicina tradicional china, que utiliza la sangre, la grasa y los dientes, entre otras partes del cuerpo del cocodrilo.

La pérdida de hábitat es otra gran amenaza que enfrenta el C. siamensis. Como muchos países del sudeste asiático están en desarrollo, se ha incrementado la demanda de las represas hidroeléctricas para abastecer a las comunidades locales con suministro constante de electricidad. Contradictoriamente, esto es un buen augurio para los cocodrilos que no pueden vivir en los ríos inundados. En Vietnam, la construcción de represas hidroeléctricas ya ha llevado a la eliminación del C. siamensis en la naturaleza, y en Camboya también se han llevado a cabo propuestas para la construcción de represas que afectan a los cocodrilos, amenazando nuevamente las poblaciones silvestres.

Los cocodrilos siameses además son víctimas de varios métodos de pesca muy peligrosos, siendo atrapados a menudo por los equipamientos de pesca o asesinados por el método de descarga eléctrica.

Otros problemas que afectan a esta especie incluyen la falta de diversidad genética, debido al pequeño tamaño de su población y la mayor vulnerabilidad a las enfermedades; y el calentamiento global que podría inclinar la proporción macho-hembra en las poblaciones silvestres. La pureza genética de los cocodrilos también corre el riesgo de diluirse dado que las granjas practican la hibridación con el C. porosa, en aras de producir un cuerpo de mejor calidad.

La mayoría de los países afectados han trabajado bajo el asesoramiento de un grupo de especialistas, que incluye biólogos, administradores de vida silvestre, funcionarios gubernamentales, investigadores independientes, representantes de organizaciones no gubernamentales (ONG), agricultores, comerciantes, curtidores, líderes de la moda y empresas privadas, para apoyar la conservación de la especie. Estos expertos asesoran a los gobiernos y las agencias de manejo de vida silvestre, evalúan las necesidades de conservación de las poblaciones de cocodrilos, inician proyectos de investigación, llevan a cabo encuestas de las poblaciones silvestres, proporcionan información técnica y capacitación e inician programas de conservación.